- Maestro
- Alumno
- Enseñanza
- Aprendizaje
- Estrategia Didáctica
- Evaluación
Como maestros, muchas ocasiones, nos resulta un tanto difícil romper con el paradigma conductista, debido a que nuestros maestros nos formaron considerando esta teoría.
Por lo tanto, llevamos a la práctica nuestros conocimientos, según las necesidades, que se vayan presentando en el aula.
Otro aspecto, muy importante es la necesidad de una planeación didáctica, previa al inicio de clases.
Asimismo, y con el objeto de guardar el orden en el salón de clases vemos al alumno como un receptor de contenidos y el único objetivo que persigue es aprender lo que se le enseña. Porque, tenemos la creencia (paradigma) que una buena estrategia didáctica de enseñanza garantiza un buen aprendizaje.
Debido a que una de las características de este paradigma, es la motivación externa o extrínseca, nos apoyamos en premios o castigos como reforzadores del aprendizaje.
Por ello, nuestras evaluaciones están fundamentadas en calificaciones basadas en recompensas y/o castigos.
No obstante, pensamos que para romper ese paradigma se requiere de un trabajo en equipo, entre docentes y discentes.

1 comentario:
Estimados María, José y Heriberto:
En efecto el paradigma conductista ha prevalecido por muchos años y es práctica recurrente en los salones de clase. Esto por un lado es por el mimo sistema de evaluación y certificación que existe, pues, aunque se promueva un ambiente de aprendizaje autónomo, abierto y social - constructivista, al final en algunas escuelas incluso de nivel superior, se evalúa con exámenes escritos y c errados.
Considero que el paradigma como tal no es malo sin embargo, no aplica para enseñar todos los contenidos. Me explico. para capacitar al personal de cajas de un banco por ejemplo, se recurriría a este paradigma para trabajar un contenido que hiciera referencia a l proceso para cambiar un cheque. El procedimiento marca n cantidad de pasos donde la alteración del mismo se traduce en falla al final del proceso. Diferente sería por ejemplo, el caso de trabajar con un contenido de ciencias sociales y trabajo etnográfico.
EL punto es que hay que diferenciar dónde si y dónde no aplica el paradigma como referente teórico de un plan de instrucción o capacitación.
saludos cordiales
:::Alfredo Flores:::
Publicar un comentario